Esta campaña fue utilizada por Fabiola Lalinde a partir del 3 de octubre de 1984, día en que le desaparecieron a su hijo por razones políticas. Ella trabajó como un Sirirí hasta que encontró los restos de su hijo para darles cristiana sepultura. Tardó 44.28 días de insistencia y persistencia sin desfallecer.
El sirirí es una ve pequeña que persigue al gavilán que se lleva sus críos, hasta obligarlo a soltarlos de manera pacífica.
La insistencia del Sirirí es la que permitió que Fabiola Lalinde encontrará la verdad sobre lo que le ocurrió a su hijo, por ello, retomando esta experiencia, las organizaciones de mujeres se declaran en Operación Sirirí hasta que se logren los Acuerdos Humanitarios.
Objetivo
Es poner el amor y el cuidado de la vida como una herramienta política discursiva y practica por la verdad y la justicia.